Soy Noëlle, asesora de turismo en la Oficina de Turismo de Aigues-Mortes desde hace muchos años, siempre con ganas de descubrir nuevas experiencias para recomendar a nuestros visitantes. Hoy los acompaño al corazón de Maison Fluide, una destilería artesanal donde Frédéric y Pascal comparten su pasión por la destilación y el terruño de la Camarga. Entre técnicas de elaboración, historias familiares y una degustación, ¡esta visita promete despertar todos sus sentidos !
Una destilería en Aigues-Mortes, cerca del centro histórico, abierta a las visitas y con tienda… ¡ mi curiosidad como asesora de turismo se despierta de inmediato ! Me dispongo a descubrir una experiencia llena de aromas, sabores y descubrimientos.
Frédéri y Pascal, dos hermanos apasionados, me reciben y me muestran las instalaciones. Entro en un magnífico edificio de piedra de finales del siglo XIX, una antigua bodega. Situado entre la estación y el canal, antiguamente permitía el paso de mercancías entre los vagones y las barcazas. Quedo fascinada por sus amplios espacios, donde la piedra, la madera y el hierro se combinan en un entorno magníficamente restaurado.
Pascal nos cuenta el origen de esta aventura familiar. Naturales de Aigues-Mortes, los dos hermanos desean poner en valor el terruño de la Camarga, especialmente a través del arroz de Camarga, presente en algunas de sus creaciones. Inspirados por su abuelo y bisabuelo, ambos destiladores, hicieron realidad un sueño común: crear una destilería artesanal local.
Pascal nos explica cómo se elaboran la ginebra, el vodka y el ron. Frente a su magnífico alambique, el corazón de la destilería, nos muestra cómo obtiene los aromas, la estructura y el grado de alcohol deseados.
Desde la selección de las materias primas hasta el destilado final, supervisa cada etapa con esmero y desea transmitir su saber hacer.
La destilación es un arte en el que la técnica no basta : la sutileza, la paciencia y la atención son indispensables. Un auténtico trabajo de orfebre… o de alquimista.
Separada por un tabique de cristal, la zona de tienda y degustación ofrece una vista directa del alambique, el verdadero corazón de la destilería. Este alambique de cobre de 600 litros fue fabricado a medida por un maestro calderero del Gers, especialista en este tipo de piezas excepcionales. Una auténtica obra de ingeniería que aporta a cada destilado su finura y su personalidad. La iluminación tenue, el bar central, las pequeñas mesas y los productos regionales han sido cuidadosamente elegidos para despertar los sentidos y crear un ambiente cálido.
Las elegantes botellas de diseño contemporáneo, las delicadas copas concebidas para revelar todos los aromas y las antiguas fotografías familiares expuestas frente al bar aportan un toque patrimonial único. En ellas descubrirán que el abuelo de Frédéri y Pascal ya elaboraba bebidas anisadas y otros licores, y que fue en su día un competidor directo de Paul Ricard. Hoy, los dos hermanos continúan con orgullo esta tradición, uniendo herencia, pasión y modernidad.
Lo que hace realmente única esta visita es la combinación de descubrimiento técnico, historia familiar y degustación. Podrán descubrir el proceso de destilación, escuchar anécdotas y degustar los productos en un ambiente cálido y auténtico.
La visita guiada está abierta a todos : 5 € por persona (gratuita para menores de 18 años), dura una hora, se ofrece en francés o en inglés, se realiza en grupos de hasta 15 personas e incluye una degustación. Es necesario reservar.
Me fui encantada e inspirada por esta inmersión en el mundo de la destilación artesanal. Entre el saber hacer familiar, la degustación y la pasión por el terruño de la Camarga, la visita a Maison Fluide es una experiencia que les recomiendo sin dudar. Para más información, hagan clic aquí.
Place Saint Louis - BP 23
30220 AIGUES-MORTES